Piscinas, ¿cómo afectan nuestros ojos?

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Por las altas temperaturas registradas, en muchos lugares la temporada de piscinas ya se inauguró. Por ello es importante tener presente las recomendaciones que nos hace el Dr. Víctor Ortiz, Oftalmólogo Staff de Clínica Oftalmológica Providencia, respecto a las precauciones que debemos tener para afectar en menor medida nuestros ojos.

El Dr. Ortiz nos comenta que existe una serie de factores a los que un bañista se ve enfrentado al zambullirse en una piscina. A todas las personas en mayor o menor magnitud, se le ponen los ojos rojos al tenerlos en contacto con el agua de una piscina. Dentro de diversos factores podemos tener:

  • Los contaminantes provenientes de los mismos bañistas, células muertas, baterías, hongos, etc.
  • Productos cosmetológicos, tales como protectores solares, cremas, desodorantes, entre otros.
  • Los químicos agregados al agua para mantener su PH y controlar el nivel bacterial, como es el caso del Cloro.

Las enfermedades a las que nos enfrentamos al disfrutar de un día de piscina son:

  • Conjuntivitis
  • Queratitis
  • Dermatitis Palpebral, entre otros.

 

Los 4 consejos que nos da el Dr. Ortiz para prevenir enfermedades por la exposición son:

  • Las piscinas públicas son reguladas y evaluadas en cuanto a su composición por organismos fiscalizadores, no así las piscinas de uso doméstico y en éste punto es que debemos tener precaución con la cantidad y frecuencia con que añadimos cloro al agua, ya que un exceso de este compuesto irritante, puede causar un grave daño a nuestros ojos.
  • Se recomienda el uso de anteojos para el agua, evitando así la sobreexposición, principalmente en los más pequeños.
  • Frecuentar lugares establecidos que cuenten con la autorización del Servicio de Salud.
  • Si el rojo del ojo no desaparece luego de 24hrs. posteriores a la exposición, se recomienda consultar con un Oftalmólogo a modo de precaución.